
"Mi corazón resbala por las tuberías de este cuarto, y no hay forma de sacarlo".
Pilar López de Ayala (Báilame el agua)
Todo lo que escribo (comprimido y maniatado)
Submundos ensimismados, tanto que ya florecen al ras del suelo. Apilados y centrifugados por la fuerza del que los escribe. Cartas para todos los enemigos. Oraciones para todos los que amo.
Son acordeones de mi pasado y de la vida que me circunda y circula. Intentaré plasmarlos en muros y documentos burocráticos. Los esconderé de la cara oculta de la Luna, dentro del buzón que vigilan los carteros, y los arrojaré a los despeñaderos subfluviales.
Tengo palabras atragantadas en la faringe, quiero escupir vocablos de quebranto, versos sin estrofas, de esos sin gloria ni pena que los amarre. De esos que se imprimen en papelitos baratos y se venden en el subte.
Poseo frases cegadas de tintas bajo las uñas y un cuaderno repleto de arabezcos acaracolados.
Sangraré por los pies si es necesario, hasta completar la oración infame, hasta escribirme una vida que me precie.
Sellaré pasaportes de besos roídos que no conducen a brazos, ni a sexo, ni a manos. Quizá me agolpe bajo alguna farola a seguir enfrascando universos, acumunalando planetas, transcribiendo dimensiones para otras dimensiones.
No sé hasta dónde llegaré. Quiero revolucionar las cenizas y volverlas trigo. Quiero dar vuelta la página y encontrar mutaciones bajo renglones insurrectos. Quiero llegar allá, donde esculpen el futuro, y tallar en la piedra todo lo que te he dicho y todo lo que te he escrito.
One of these days
letters are gonna fall
From the sky
telling us all to go free
Imagen: proporcionada por el hombre que amo, mi compañero de tramos, mi codo a codo, mi moraleja en esta vida. Yo la llamo "cuando las cartas dormitan".

